casas rurales de Caín

ecoturismo en el primer Parque Nacional de España

Las casas rurales ecológicas están situadas en Caín, en el corazón de los PICOS DE EUROPA, en el Valle de Valdeón o Valle de Eigon, como consta en los documentos a partir del siglo X. Es un valle de alta montaña producto de la erosión de los antiguos glaciares laterales y excavado por el río Cares de sur a norte; está enclavado en un circo calizo entre los macizos occidental y central, de los Picos de Europa. "Estamos cara al Cantábrico, bien que sus brisas o, por mejor decir sus nieblas, penetren encajonadas y en chorro, por la hoz, como fantasmas que se deslizasen hasta cubrir con su sábana toda la comarca. El clima es, por esta causa, más suave y húmedo y permite la utilización invernal del bosque y praderías del fondo de la hoz".

El nombre del pueblo en el siglo XII era Cayn con un significado de niebla, brotar, surgir, fuente, debido además a las fuentes de "Los Molinos" y "La Jarda" allí localizadas.

Si quieres saber más sobre Cain

En la Edad Media y Alta Edad Moderna, el antiguo valle de Eone o Eione se componía de tres concejos independientes entre sí, ya que cada uno de ellos estaba sometido a una jurisdicción diferente, el de Caín era un Concejo Solariego.

El desarrollo e implantación del régimen señorial en los territorios del Reino de León durante la Edad Media se vio condicionado por toda una serie de factores, que sobre la base del proceso repoblador y de los fueros otorgados por los reyes, lo condicionaron y adaptaron a las propias estructuras dominantes. En aquel contexto el nuevo poder señorial hubo de adaptarse a un territorio plenamente ordenado y repartido y a unas comunidades rurales plenamente identificadas con el régimen concejil y con plena capacidad jurídica para administrarse y administrar sus recursos económicos. En Caín se regían por los Fueros Concejiles Leoneses (hoy juntas vecinales) y pagaban la renta feudal de forma mancomunada a los señores en concepto de reconocimiento del señorío y de su dominio solariego y territorial. Esta renta que gravaba a los hombres como sus vasallos, era un foro por el cual cada comunidad pagaba anualmente al señor el cuarto o el quinto de su cosecha de cereal, madera etc., recogida en sus tierras.

El concejo de Caín fue Señorío Seglar, pues los reyes concedieron sus dominios territoriales a nobles por hacer favores a la Corona, perteneció a un señor laico de vasallos, que durante toda la Baja Edad Media fue la Casa de los Junco, de Ribadesella. En el siglo XVIII perteneció a D. Bernardo de Juanes, de Colunga en Asturias, cuando la aldea tenía quince vecinos, seis viudas, un molino, catorce casas, ocho hórreos y ochenta colmenas. En la Baja Edad Moderna, el Concejo Señorial de Caín paulatinamente lo absorbió el Concejo Real de Valdeón pasando a formar parte de su alfoz. Las actuales Juntas Vecinales del Ayuntamiento de Valdeón reproducen la antigua realidad histórica documentada. Hoy Caín es pedanía de Valdeón.

La garganta es muy profunda, mucho más que el fondo de la cuenca. Caín es el pueblo a menor altitud sobre el nivel del mar de la provincia de León; está solo a 460 metros, a pesar de encontrarse rodeado de cumbres como Torre Cerredo, con sus 2.650 metros. O Peña Santa, de 2.596 metros. Simplemente ¡espectacular! Las grandes alturas calizas rodean el pueblo, entre ellas La Robliza que alcanza los 2.245 metros, o el Jultayo con 1.940 metros. Caín tiene las únicas calles empedradas de todo el valle y guarda con mucha claridad la tipología de sus construcciones: piedra, madera, teja... La fisonomía actual del valle es el resultado de los glaciares cuaternarios, que escavaron profundamente el suelo, y la disolución cárstica, que acribilla la superficie con embudos, hoyos, sumideros y dolinas, mientras corroe el interior con cavernas. Ambas morfologías se yuxtaponen y dan personalidad al macizo.

Al pie del valle "las canales" salvan el enorme desnivel existente entre los altos y cortos valles laterales y el fondo de la garganta del Cares. Los ensanchamientos del valle del Cares en Caín, son debidos al asurcamiento que sobre las paredes de la hoz grabaron, al deslizarse, los glaciares. Estas "canales" sirven para subir a los "valles cimeros" de profundas formas glaciares. A la verticalidad de las paredes glaciares hay que añadir las escombreras que al pie de los "llambriones" se producen. Se alternan también umbriales glaciares, hoyos y torcas o dolínas. Sobre las grietas rocosas destaca la Siempreviva (Sedum acre), en el fondo de las dolinas el Té de la peña (Sideritis hyssopifolia) y la Merendera o falso azafrán (Colchicum montanum).

Este ensanchamiento en el valle permitió alguna agricultura. Siempre vivió principalmente de cabras, tenía cultivos de maíz, centeno, trigo y patatas, todos ellos de muy corta extensión; con una mayor utilización de su superficie con los prados necesarios para la ganadería ya que nunca pudieron disponer de los pastos de Corona o Las Vegas que eran exclusivos para los habitantes de Valdeón. Por ello en Caín se utilizaban los altos pastos en verano y los del valle en invierno adaptándose a las formas del relieve, vegetación, calidades agrícolas o pastoriles y géneros de vida. Caín aislado en la garganta, siempre estuvo poblado de gentes distintas a los del valle, con géneros de vida más parecidos a los pobladores del norte de la cordillera. Esto se acrecentaba el no tener derechos de pasto en los altos valles de Corona.

En el enclave de Caín, el "terrazo" siempre se ordenó de manera diferente al de Valdeón. La base de sustentación fueron siempre las cabras al poder aprovechar las calizas, mientras que el resto de la comarca vivía de las vacas fundamentalmente. Tenían un núcleo de población doble: existía un Caín de Arriba, y un Caín de Abajo, en el primero en documentación de los años 50, consta: "solo viven cuatro familias y carecen prácticamente de tierras de labor. Está localizado este pequeño núcleo sobre la base de una canal y le separa de Caín de Abajo un alto escarpe, cortado a pico, sobre el que están talladas las escaleras de comunicación entre uno y otro pueblo".

El despoblado de Caín de Arriba, escondido entre montañas. Empezó a deshabitarse en la postguerra con la emigración al extranjero y quedó desocupado hacia los años 80, puesto que no contaba con electricidad. De momento, los Cainejos mantienen las antiguas majadas bien cuidadas al criar en ellas su ganado. Podéis ir hasta allí, merece la pena la visita y las vistas son increíbles. Una buena opción para descubrir adecuadamente estos maravillosos rincones con seguridad es contratar un guía, que os podrá enseñar enclaves perdidos, la historia, su geología, fauna o botánica y multitud de rutas aptas para todos los niveles.

Caín de abajo tenía algo de suelo fértil y en él era posible la agricultura. Disponía de invernales o cuadras para las cabras cerca del pueblo, el enclave denominado El Puntial al otro lado del puente que franqueaba el río en la entrada desde Valdeón y, el de Llego en la subida a Caín de Arriba, o cueva Mencía entre otros. Los bosques cercanos similares a los de Corona fueron destinados a zona de pasto para vacas, que llegaban a subir hasta Hoyo Santo y la Majada de Cuba en las faldas de Peña Santa. Abajo en el valle y en los afloramientos de pizarra de las laderas cercanas, disponían de escasos prados individuales que segaban a guadaña. La hierba sobre "las canales" estaba a disposición del Concejo y este se repartía todos los años: "Arriba, en la Vega o Dolína de Hoyo grande, el concejo determinó que pastasen vacas y ovejas". Los bosques sobre el valle era destinados a "zona de pasto de las pocas vacas de labor que en el pueblo existen". Además, las gentes de Caín obtenían de estos bosques una buena cosecha de tila, parte de su sustento familiar. El resto del pasto era zona libre para las cabras.

Caín tenía modalidades posesorias especiales. Por supuesto todas las laderas eran comunales para el pasto de cabras, pero sobre las canales el Concejo establecía especiales formas de posesión. "Así, la canal de Arzón, que produce alguna hierba, es dividida por el Concejo en suertes llamadas cuadrilleras y a cada vecino le toca una cuadrillera diferente cada año". Las canales más próximas a Valdeón estaban mancomunadas con estos vecinos. Los montes de Trea, Ría y Cabreriza eran alquilados generalmente por el Concejo General de Valdeón a las gentes de Bulnes por el difícil acceso de los Cainejos.

Las casas en Caín eran similares a las de todo el valle. Una zona habitada y cuadra en una sola pieza, aunque la vivienda no estaba en contacto con el ganado. La zona habitada solía ser de dos plantas, abajo cocina y almacenes y arriba dormitorios. La cuadra contigua tenía encima el pajar, con lo que la construcción total de la casa era un solo bloque. En las fachadas solía haber un gran corredor descubierto donde se secaban las mazorcas. Era alegre al estar pintado de colores, sobre el corredor las mujeres colocaban tiestos con geranios. Con todo, las dimensiones de las casas eran mucho más reducidas que el resto de la comarca. Los invernales y cuadras también más pequeños y, en lugar de almacenar hierba solían almacenar hoja de roble para el sustento de las cabras.

Hasta la Vega de Hoyo Grande subían los dueños a ordeñar y cuidar sus ganados. Había unos buenos invernales en Mesones de los que quedan algunas cabañas en buen estado. También en la canal de Mueño donde mantenían ovejas y cabras hasta las Puertas de Mueño que dan paso a Jou Santo y las praderías de La Llevinca o Armellán hasta la canal de Arzón. También había alguna familia que con vacas y cabras intentaban aprovechar los pastos en la canal de Dobresengos. No obstante, en los años cincuenta había en total unas cincuenta o sesenta vacas, frente a las mil doscientas del Valdeón. Las cabras, mucho más pequeñas que las de otras comarcas, ramoneaban por todos lados, para ordeñarlas los Cainejos debían trepar por los Llambriones con sal en la mano para que las cabras se les acercaran; por esta razón se acuñó el dicho que "un Cainejo no muere, se despeña".

La Leche una vez ordeñada se guardaba en un pellejo generalmente de rebeco que se llamaba "vallico". Con la leche se hacía queso, siendo uno de sus principales recursos. Se conservaban en cuevas como la del monte de Santibaña, que favorecían esas fermentaciones especiales de los quesos de la comarca. Dentro de las cuevas había pequeñas cabañas con llave para cada familia, aunque algunas de esas cabañas curaban el queso de varias familias. Las vacas y cabras daban poca leche y en general se mezclaba. La carne de las cabras junto a la caza furtiva, también era un buen sustento para las familias.

Los prados eran muy bien cuidados y mantenidos, intentando constantemente ganar a las laderas aterrazándolas. En Caín, hoy en día, los pocos prados que no se están convirtiendo de nuevo en bosque, se siguen segando por San Juan para mantener los rebaños existentes. La mayor parte de las tierras las labraban en primavera. El maíz lo sembraban al brotar las hojas en los árboles y lo recogían en octubre con las patatas. La cosecha de cereales o patatas no era nunca muy abundante. Hoy solo quedan algunos pequeños huertos familiares. Trabajaban hombres y mujeres. En la siega eran solo los hombres, mientras que las mujeres recogían la hierba. Toda la hierba se almacenaba en el pajar. Curiosamente no han tenido carros, puesto que no había caminos. El transporte lo hacían a hombros, ayudándose con cuerdas y con "sábanos" de lona bajaban la hierba y hoja a los pajares. Se servían de mulas para las grandes cargas y salir con las mercancías hacia el valle.

La iglesia de Caín, situada en el centro del pueblo y, con la advocación al Santo Tomás Apóstol, tiene doble cuerpo formado por el coro y el altar mayor, una fachada de mampostería de piedra con una portada también de piedra con la espadaña de doble campanario coronada con una cruz de piedra típica de la zona de montaña. En el frente se abren dos medias ventanas que dan luz al interior. La entrada se hace por un lateral atravesando una semi-galería porticada que sirve para guarecerse de las inclemencias del tiempo antes y después de los oficios religiosos. El interior, la planta tiene una sola nave dividida por medio de un arco de medio punto donde se abre el altar mayor, se encuentra este dentro de un ábside con arcos góticos, toda la ornamentación corresponde con la austeridad de sus habitantes. En la nave central se ha incorporado un coro sobre una planta de madera. Junto al templo se encuentra un pequeño cementerio.

En el pueblo queda también un hórreo tradicional y, un antiguo molino harinero de una rueda movido por la fuerza del agua que brota en las Fuentes de los Molinos allí mismo situadas. El molino figura en un registro del año 1751, siendo Rey Fernando VI, y por la influencia de la Ilustración, se realizó un estudio de la economía española conocido como el Catastro de la Ensenada, en honor a su promotor el Marqués de la Ensenada. En él se censaba la población y la riqueza de la Corona de Castilla, que debía servir de base para la sustitución de los diferentes impuestos que conformaban las denominadas rentas provinciales por una única contribución. El molino utilizado hasta los años 50-60 cayó en el desuso y casi en la ruina. En el año 2018 fue totalmente restaurado, recuperado y puesto en servicio, pudiendo moler otra vez por la fuerza del agua. Está situado cerca del inicio de la Ruta del Cares.

La famosa ruta comienza en Caín y antiguamente fue la única comunicación con el norte. La ruta del Cares discurre por la Garganta Divina del río Cares, y se trata de un camino de 12 km, literalmente "colgado" en los cortados sobre el río, que se abrió entre 1945 y 1950 en la roca para el mantenimiento de un canal construido entre el año 1916 y 1921, que alimenta una central hidroeléctrica.

Caín es pueblo "donde los Cainejos no se mueren, se despeñan", de excelentes escaladores como lo fueron“El Cainejo", "El diablo de la Peña" o los hermanos Martínez. Todos ellos han pasado a la historia por hazañas como conquistar las cumbres más altas de Picos. En Caín de Arriba nació Gregorio Pérez "El Cainejo", que coronó, descalzo, el Pico Urriello o "Naranjo de Bulnes" con sus 2.519 m (la cara oeste tiene una verticalidad superior a los 500 m). Cuentan que la primera ascensión a la mítica cima la subió junto a D. Pedro Pidal Marqués de Villaviciosa de Asturias, que iba con alpargatas de esparto muy apretadas, el 5 de agosto de 1904. Si preguntáis a la gente mayor del pueblo, podrán contaros impresionantes anécdotas. ¡Os esperamos!

MESONES****

eco-PREMIUM

MUEÑO****

eco-SUPERIOR

Nuestras casas ECOLÓGICAS son perfectas para dos personas y disponen de la certificación de Casa Rural de cuatro estrellas verdes siendo una calificación de máximo prestigio otorgada por la Consejería de Turismo de la Junta de Castilla y León tras auditoría a los alojamientos rurales. Asegura nuestro compromiso con los mejores estándares de calidad, equipamiento, confort, limpieza, entorno, seguridad, gestión de los procesos de mejora continua, etc. Por eso, los alojamientos rurales de cuatro estrellas verdes como las Casas Rurales de Caín, te garantizan la calidad que vas buscando en tu alojamiento de ecoturismo.

Las hemos construido en un entorno privilegiado para que podáis disfrutar con el máximo confort de la montaña en el "corazón" del primer Parque Nacional de España: P.N. Picos de Europa. Están equipadas hasta el último detalle con muebles de gran estilo y funcionalidad. Disponen de una magnífica decoración y tienen todos los complementos necesarios, electrodomésticos y accesorios para conseguir una estancia perfecta.

Pulsa para saber más

Son casas con encanto y eco-responsables, ya que están construidas con sistemas eficientes, sostenibles, tradicionales, naturales que respetan y cuidan el medio ambiente. Utilizamos piedra caliza extraída en canteras de la zona y con toda la madera y aislantes empleados con el correspondiente certificado ecológico PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification), una entidad que promueve la gestión sostenible de los bosques.

Casas bioclimáticas que logran las condiciones óptimas de habitabilidad con el mínimo consumo energético. El máximo confort y el alto coeficiente de ahorro energético de las casas lo hemos conseguido con un increíble aislamiento natural de fibras de madera en los muros fabricado con restos procedentes de la industria maderera. En las cubiertas y techos hemos colocado celulosa obtenida de papel reciclado de periódico triturado. Esta combinación equilibra las temperaturas máximas y mínimas del día en verano, y protege del frío en invierno por su gran inercia térmica al tiempo que obtenemos unas características aislantes térmicas y acústicas sorprendentes. Estos aislamientos ecológicos son grandes reguladores de la humedad, capaces de almacenarla sin perder sus propiedades de aislamiento. La especial capacidad de control natural de la humedad provoca un efecto regulador de ambiente, permitiendo que las casas transpiren correctamente, equilibrando la humedad interior de la vivienda y mejorando la sensación térmica con un resultado de casas mucho más confortables. Logramos reducir considerablemente la huella ecológica en el edificio, usando materiales naturales que han requerido poca energía en su producción o transporte.

Las casas, además de incorporar sistemas de ahorro de agua eficientes y disponer de un jardín sostenible para ese fin, están dotadas de agua caliente y calefacción generados por aerotermia, una energía renovable que se basa en proceso físico conocido como "termodinámica", aspira el aire del exterior con una bomba de calor que recupera las calorías presentes en ese aire, transforma esta energía en calor y la transfiere al circuito de calefacción y agua caliente sanitaria. No utiliza combustibles sólidos altamente contaminantes, y logra ahorro energético de hasta el 80% de la energía que necesitarían los sistemas convencionales, dejando solo un 20% para el gasto eléctrico. Sostenibilidad, máxima eficiencia energética (A+++), con una huella de C02 muy reducida, y al no tener combustión, no hay humo ni residuos.

Además, utilizamos tecnología solar fotovoltaica que consiste en la transformación de la radiación solar en electricidad, permitiendo la hibridación con aerotermia. Con ello, utilizamos energía limpia en el momento de su generación y, compensamos los excesos fotovoltaicos no consumidos calentando el agua que nos llega exterior, generando ahorro en el consumo del 20% eléctrico restante. Cuidar del medio ambiente ha sido nuestro principal objetivo.

Carmen y Michel os deseamos la mejor de las experiencias en nuestras increíbles casas.

descripción general:

  • Tipo de Alojamiento: Casas Rurales Ecológicas de cuatro estrellas verdes en alquiler Completo.

  • Nº de registro en Turismo JCyL: MUEÑO CR-LE-862 y MESONES CR-LE-861

  • Precio: A partir 90 € por persona y noche en temporada baja (mínimo obligatorio 2 noches). TARIFAS Y RESERVAS

  • Alquiler en temporada BAJA: el mínimo obligatorio es de 2 noches.

  • Alquiler en temporada ALTA: en todos los puentes, en los festivos, y los meses de julio, agosto y septiembre, el mínimo obligatorio es de 3 noches.

  • Capacidad de cada casa: 2 plazas (+ 1 supletoria)

  • Dirección: C/ Gregorio Pérez de María, 27B; (Coordenadas: 43.212729, -4.904897)

  • Localidad: Caín de Valdeón, 24915 León (¿cómo llegar?)

  • Zona: Parque Nacional de los Picos de Europa (prepara tu visita al PN)

  • Instalaciones: Calefacción de eficiencia energética ecológica y altamente respetuosa con el medio ambiente. Agua caliente instantánea para que no te quedes sin ella, que al igual que la calefacción es obtenida por sistema independiente de aerotermia. Iluminación ecológica led. Acceso a Internet, Aparcamiento.

  • Limpieza: Utilizaremos básicamente productos de limpieza ecológicos, concebidos para la limpieza y desinfección diaria de todas las superficies lavables. Los desinfectantes viricidas que estamos usando tienen una alta eficacia frente a la propagación y eliminación de virus y bacterias, tanto en ambientes interiores como en superficies, son seguros para las personas y apenas dejan residuos al finalizar su proceso. Están registrados y autorizados para la eliminación de (COVID-19) por el Ministerio de Sanidad, e iremos incorporando aquellos que nos aconsejen las Autoridades Sanitarias y mejoren a los actuales. Así mismo, completamos las tareas de desinfección en las casas, mediante Ozono o3 al ser el desinfectante más potente y el mayor bactericida y viricida que existe. La OMS confirma que es uno de los desinfectantes más eficaces para cualquier tipo de microorganismo.

  • IMPORTANTE: No se permite fumar y ningún tipo de mascota.

  • Política ecológica: Turismo sostenible, ecológico y responsable.

  • COVID-19: Medidas para la reducción del contagio por el coronavirus SARS-COV-2.

  • Ofertas en restauración, actividades y aventuras.

Casas Rurales de Caín; Alojamiento Rural; Senderismo; Trekking; Ruta del Cares; Anillo de Picos Picos de Europa; Caín de Valdeón
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